martes, 7 de mayo de 2013

Respetar la forma

Conseguir buena forma física, en contra de lo que ciertos medios quieren hacernos creer, no es algo sencillo ni rápido. Afortunadamente, puesto que aquello que se gana con facilidad se pierde igual de facilmente.

Practicar ejercicio, sea un deporte de equipo, hacer footing o levantar peso, debe ser practicado con regularidad por muchas razones, pero una de las más importantes es el efecto integrador que tiene la práctica regular. ¿Qué quiere decir esto?

El cuerpo, en su complejidad, tiende a economizar esfuerzo en toda actividad que realiza. Una parte de esta economía toma cuerpo en la adaptación neuromuscular a un determinado esfuerzo y esta adapatación orbita en torno a la automatización de ciertos movimientos. El cuerpo aprende, integra y automatiza.

Es por este proceso que, aunque pase 20 años sin coger una bicicleta, quien aprendió a montar en ella puede volver a cogerla. Obviamente su habilidad estará bastante oxidada, pero lo básico, mantenerse encima de la bici y avanzar, no lo habrá olvidado. Igualmente pasa con la natación o el patinaje. Son actividades de aprendizaje lento, pero una vez el cuerpo ha aprendido e integrado, ya no se olvida. La memoria del cuerpo es larga.

La práctica de la gimnasia o el fitness obedece al mismo parámetro: aprendizaje e integración. Por desgracia tiene una desventaja con respecto a las actividades antes mencionadas que es la falta de "castigo instantáneo" que tiene la mala práctica. Es lógico: si alguien tiene una mala alineación de rodillas mientras hace una sentadilla, es poco probable que se dé cuenta a menos que un instructor se lo señale, mientras que en el caso de la natación la mala práctica hace que uno se hunda, o en el caso de la bici ésta motiva que acabemos con los huesos en el suelo. Los ejercicios de fitness, por el contrario, albergan un peligro contra el que conviene estar prevenidos: permiten integrar una mala práctica antes de que se manifiesten los frutos de ese error. Sea una mala postura o un mal movimiento, es posible, sobre todo si el gimnasta tiene ya una cierta forma, que ese error pase desapercibido hasta que sobrevenga una sobrecarga o un tirón, y esto en el caso más leve. En el caso más grave podemos tener una lesión realmente seria.

La única manera de prevenirse contra esto es poner muchísima atención en la forma. Incluso aunque uno pueda parecer un obseso, es mejor eso que un esguince. Hay que cuidar la forma, incluso aunque implique hacer menos repeticiones. Es mejor hacer menos y mejor. Siempre.

La razón primordial es la continuación de lo que hemos delineado: si se practica mal durante cierto tiempo, aparte del riesgo para la salud que ello conlleva, luego habrá que desaprender y volver a aprender correctamente, con la pérdida de tiempo y consiguiente frustración que ello conlleva.

Hay otra razón, la cual define el bueno de Pavel en Enter The Kettlebell: es bueno considerar la forma como parte integral del ejercicio, como parte del rendimiento del mismo. Hay ejercicios que son muy costosos de realizar en términos de esfuerzo, como una dominada o un press con una kettlebell. Cuidar la forma mientras se realizan estos ejercicio es, aparte de un seguro de vida, la constatación de que realmente buscamos aumentar nuestra fuerza. Hacer trampas es inútil en estos casos, pues sólo nos engañaríamos a nosotros mismos. Y siempre sabemos cuándo hemos hecho trampas.

Cuidemos la forma. Siempre. Aunque estemos cansados, aunque cueste. Que cueste es precisamente la recompensa a nuestro esfuerzo.

El cuerpo es inteligente. Si queremos trabajar con él tenemos que aprender a escucharle y a seguir sus directrices. Si el cuerpo aprende correctamente podremos practicar ejercicio sin peligro durante muchos años.

2 comentarios:

  1. Gran post.

    No sólo es la seguridad. Es que ganas mucho más, creces el doble. 5 flexiones lentas y con forma estricta te machacan mucho más que 20 hechas de prisa y corriendo.

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  2. Gracias compañero.
    Bien dicho. Precisamente: ver en youtube a gente hacer mal los ejercicios, especialmente la dominada y la flexión o fondo militar, es lo que me ha motivado a escribir esta entrada. Hay cantidad de gente que NO hace ejercicio porque una mala práctica cortó de raíz las posibilidades de progreso que pudieran tener, y luego ya no volvieron a intentarlo. Una lástima.

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